María Uliantzeff, de 70 años, cuenta que sintió un temblor que la despertó en la madrugada. No se preocupó porque ya había sentido antes temblores, algunos muy fuertes como los de 1960. Su casa en Algarrobo era de madera, por lo que los efectos no eran los mismos que los producidos en un edificio. Luego de constatar que estaba bien, aunque su casa quedó hecha un desastre, decidió llamar a su familia antes de que cortaran las líneas. Luego llegaron los servicios de emergencia para evacuar a los afectados de Algarrobo, pero ella se quedó, ya que su casa estaba en una zona alta. Después del terremoto, el mar se retiró considerablemente, provocando un gran temor. Las olas solo alcanzaron 3 metros de altura.
Anna, la hija de María, vivió el terremoto en la costa del Con-con, vecina de Viña del Mar, en Valparaíso, zona que sufrió grandes pérdidas materiales en el terremoto de 1985.
"Fue muy, muy fuerte. En esta zona la gente volvía a la normalidad y se retiraba a las 7 de la mañana yéndose a dormir ya que pasaron toda la noche en pie." Comentó María.
Andrea Oyanguren de Santiago contó que su apartamento en el sexto piso de un edificio quedó totalmente revuelto, los muebles y la televisión se cayeron. Pero nadie dentro sufrió graves heridas. Dice que desconoce los daños que se produjeron en los otros apartamentos debido a que estaban sin luz y sin comunicación. Dice que comparado con otros terremotos, este fue muy, muy fuerte.
Natalia Bertucelli, nieta de María cuenta que tomó un autobús con dirección a Santiago. Durante el viaje dice que pasaron cerca del epicentro y cuenta que todo estaba roto, por lo que el autobús se tuvo que quedar parado durante 6 horas. La puerta del autobús se atascó y tuvieron que continuar sin ninguna seguridad, ya que los puentes estaban estropeados y rotos. Cuenta también que la situación era caótica.
Anna, la hija de María, vivió el terremoto en la costa del Con-con, vecina de Viña del Mar, en Valparaíso, zona que sufrió grandes pérdidas materiales en el terremoto de 1985.
"Fue muy, muy fuerte. En esta zona la gente volvía a la normalidad y se retiraba a las 7 de la mañana yéndose a dormir ya que pasaron toda la noche en pie." Comentó María.
Andrea Oyanguren de Santiago contó que su apartamento en el sexto piso de un edificio quedó totalmente revuelto, los muebles y la televisión se cayeron. Pero nadie dentro sufrió graves heridas. Dice que desconoce los daños que se produjeron en los otros apartamentos debido a que estaban sin luz y sin comunicación. Dice que comparado con otros terremotos, este fue muy, muy fuerte.
Natalia Bertucelli, nieta de María cuenta que tomó un autobús con dirección a Santiago. Durante el viaje dice que pasaron cerca del epicentro y cuenta que todo estaba roto, por lo que el autobús se tuvo que quedar parado durante 6 horas. La puerta del autobús se atascó y tuvieron que continuar sin ninguna seguridad, ya que los puentes estaban estropeados y rotos. Cuenta también que la situación era caótica.

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